La diferencia entre lo imposible y lo posible depende de nuestra determinación. Siempre se puede hacer el esfuerzo siguiente. Solo hace falta un mínimo de motivación para lograrlo. Muchas veces creemos que estamos en el techo de nuestras posibilidades y sin más tiempo. Sin embargo podemos superar ese límite. La mente es responsable de permitir o no que lo intentemos. Es "la loca de la casa" que busca la retranca. Si pensamos en positivo y metemos esfuerzo podremos avanzar un casillero en las metas que nos propongamos. Siempre es posible un poco más. Intentarlo ya será una maravilla. Más allá de los resultados, porque al podio se sube con actitud. El podio de la vida y del ejemplo. Y no te distraigas que el fracaso comienza cuando cesa el esfuerzo. Abrazo Juanca.
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