domingo, 15 de octubre de 2017

La vida es libertad.

Cuando empieces a ponerte viejo debes ser autónomo. Trata de no depender de nadie. Ni para comer, ni para trasladarte, ni para resolver todas cuestiones domésticas diarias. Tus hijos tienen ahora sus propias historias y ocupaciones que la más de las veces no les permiten atenderte ni entenderte. Entonces no los llames. No les pidas que podrían no darte y sería doloroso. Cuando ellos tengan su tiempo e interés ya vendrán. Tienen sus senderos que no son los tuyos... ya lo sabes. Déjalos. Tu no pierdas la autonomía de la vida para no necesitar de su asistencia. La vida es libertad. Que nadie te la quite ni la pierdas.


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