jueves, 23 de abril de 2026

Hoy cumplo 78 años

... un número que impresiona...pero no me parecen. Una rareza esta sensación de no tener ninguna edad. Casi un milagro seguir vivo. Vengo a reescribir esta reflexión como todos los años, pido disculpas pero es un regalo que me hago y, quizá, un testimonio. No tengo deudas con el pasado. La última la pude cancelar hace poco. Tampoco tengo pretensiones que no pueda en mi futuro. Estoy envejeciendo esquivando con suerte y éxito algunos problemones. Mantengo el espíritu aventurero que me permite seguir soñando, aunque cada año son màs limitados. Pero me reinvento. Mis hijos no dependen de mi. Ni yo, por ahora, de ellos. Mantenemos un lindo y tranquilo andar con Mercedes que lleva casi 54 años. Nada cambió en mi riqueza. Sigo con varios pares de zapatillas, una bicicleta y un vehiculo para viajar. Tengo un patrimonio muy grande, inmenso, que no se compra, ni se gasta ni se pierde: el afecto de mis amigos a quienes quiero y agradezco infinitamente. No debo ni me deben. Los que me quedaron debiendo los olvidé. Si necesito me pido a mi mismo. Estoy aligerando mi equipaje porque cada día que pasa me hacen falta menos cosas. Casi nada. Estoy aprendiendo a manejar los silencios. A no contestar. A que a pocos les puede interesar lo que cuento ni lo que soy aunque tengo mi ego como todos. A abstenerme de opinar y criticar aunque me cuesta. A que la impasibilidad y la serenidad me permita caminar en paz y tranquilo estos últimos metros. Como pedía Juvenal en su sátira tengo un espíritu fuerte, libre del miedo a la muerte, y puse mi último estadio de la vida entre los regalos de la naturaleza. Hoy festejo estar sano y vivo. Abrazo Juanca.



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