sábado, 28 de febrero de 2026

Tu poco es mucho.

Podemos ayudar? Sin dudas que podemos ayudar. La mano, un abrazo, dar sangre, un pensamiento, el sentimiento sincero, una moneda... Al ciego el hombro, al enfermo el consuelo y la esperanza, al inválido la mano, al amigo que quedó solo la companía, al niño pobre lo que puedas...Cuadernos, lápices a los que no tengan acceso, ropa que no utilicemos a entidades que las reparten a quienes si les hace falta…Podemos hacer un poco todos los días. Los que se deben ocupar ya sabemos que no lo hacen ni lo harán, por lo que cualquier poco nuestro para ellos es mucho. Tu poco es mucho. No lo olvides. Siempre será una bendición para quien no tiene nada. Ante la angustia de las situaciones que vemos levanta la vista, mira y siente. Mira si tus manos están limpias y solidarias…no solo llenas. Siente si tu corazón late y compadece. Lo que hagas va de una y vuelve doble. Hoy está muy complicado para todos. No miremos al costado. Abrazo Juanca. 



jueves, 26 de febrero de 2026

Obesidad...despropósito energético.

 El exceso de peso es una enfermedad que desde el punto de vista nutricional es un despropósito energético. Una persona de 120 kg ha consumido 400.000 calorías de más. Este monto energético tiene varias lecturas. Las propias del obeso porque sus gastos de mantenimiento suben y cada vez necesita más alimento y las relacionadas a múltiples enfermedades asociadas a la gordura muchas irreversibles. En algún momento deberán pensar lo que ocurre en una internación con un obeso, para orinar, para moverlo, para intervenirlo...Cada uno es responsable de cuidar su salud. El movimiento es el mejor camino para ordenar nuestra cabeza. La buena alimentación en cantidad y calidad otro camino necesario. La restricción alimenticia, dejar de comer todo el día, es un camino que deberías descubrir para que se encarrile tu cuerpo y tu mente. El desorden alimenticio y la quietud generan tanto problemas físicos como de autoestima. Ordenar estas variables requiere tiempo, paciencia, tolerancia, esfuerzo, ganas, determinación y disciplina. La mejor inversión es apostar a estos propósitos y reorganizarnos cada día o pedir ayuda para lograrlos. Nunca es tarde. No te distraigas. Abrazo Juanca.



miércoles, 25 de febrero de 2026

Longevidad.

El 70 % de la longevidad se atribuye a modos de vida saludables, estímulos sociales, salud física y espiritual, integración, alimentación saludable, actividad física, ausencia de adicciones, sueños realizables y estilos de vida que rejuvenecen que son los que logran mantener en forma el cuerpo y la mente despabilada. El aumento en la esperanza de vida depende en gran parte de nosotros. Acomoda el carro a las posibilidades pero no dejes de soñar ni cuidarte. La tercera o la cuarta edad no existen. Solo existe el tiempo que va pasando. Trata de disfrutarlo y no sufrirlo. Es posible, no te distraigas. Abrazo Juanca. 



martes, 24 de febrero de 2026

Ucrania.

 Hoy, martes, se cumplen cuatro años desde que Rusia invadió Ucrania, provocando una guerra sangrienta que ha costado la vida de miles de niños y civiles. Mi corazón y ruego con el pueblo de Ucrania en esta lucha contra los miserables con poder, incapaces de vivir en paz, asesinos, criminales de guerra. Juanca.



La vida es un plazo fijo.

 La vida es un plazo fijo que se va comiendo los días hasta su vencimiento. El día que pasó...pasó. No lo recuperaremos. Es importante reconocer y dimensionar esta realidad, poner los zapatos en el suelo y darse cuenta de que no somos infinitos. Tan solo una brisita en el ventarrón histórico del universo. Entonces veamos como vamos a vivir este horizonte que aún nos queda. El tiempo es irreversible. No lo pierdas ni te rindas. Pierde el miedo y arriesga. Abrazo Juanca.



La mejor herencia el ejemplo.

Nada perdurará con mayor brillo que el ejemplo que podamos haber dado en nuestro andar. En la familia, en nuestros hijos y entre nuestras amistades. Ningún bien material que acumulemos tendrá valor al final. Menos si es mal habido. Solo tiene valor, inmenso, el ejemplo que no se puede comprar con dinero. Nuestros hijos mirarán si nuestras manos estaban limpias, no llenas. La mejor regla de conducta es la honestidad. La mejor herencia el ejemplo. Es una tragedia familiar cuando esto no es así y los padres arrastran en sus vidas delictivas a sus hijos. No tienen perdón. La foto es solo un ejemplo que se repitió y repite en muchos delincuentes que arrastran a sus hijos en esta vida insensata. Que tristeza pobres infelices. Juanca. 



martes, 3 de febrero de 2026

Wikiloc.

 Existe esta aplicación llamada Wikiloc que puede grabar en vivo (en Whattsap, facebook, etc) tu recorrido (y tiene otras funciones). A pie, en auto, en avión, etc. Tiene un costo anual bajo del orden de los 10 dólares. Es muy fácil entenderla. Por lo que a todos los que necesitan de algún control sobre sus movimientos les sugiero tenerla. Cuando se detengan por alguna razón la aplicación indicará el lugar exacto y el recorrido realizado para beneficio de todos. Yo en mis viajes la utilizo y en la familia (algunos ja) que se preocupan por donde ando me pueden seguir. O saber donde estoy para enterrarme. Abrazo Juanca.





Y que quieres que haga!

 Es mas fácil educar bien que ir por la cómoda del "que querés que haga". Es infinitamente mas sencillo el futuro de nuestros hijos si nos tomamos el trabajo desde un principio de corregir. Lo tendremos que repetir, es incómodo, genera discordias pero no renegaremos mañana. Lo peor es decir "...y que querés que haga". Los malos hábitos se instalan muy rápido. Y no se desinstalan. Siempre es más fácil que se instalen los malos que los buenos. La conducta, los modales, el respeto, deben educarse todos los días, todo el tiempo, pero al final duran toda la vida. El mejor favor que podemos hacerles a nuestros hijos es tomarnos el trabajo, el tiempo y la paciencia de educarlos bien. Y a nosotros también. Los niños no tienen la culpa. Asume la responsabilidad. Abrazo Juanca.



lunes, 2 de febrero de 2026

El cuerpo es extraordinariamente noble...pero...

 


Nuestro cuerpo es extraordinariamente noble. Tiene decenas de soldados que se acomodan todos los días para dar batalla a los excesos. El soldado corazón bombea más, el soldado páncreas regula el doble, el soldado vejiga se agranda y aguanta, el soldado hígado desintoxica al tope, los soldados pulmones resisten el humo, el soldado estómago se estira y se estira para acomodar lo que va entrando, el soldado tiroides soporta todo el estrés del día…Mientras, nuestro cerebro, la loca de la casa, disfruta y no valora ni dimensiona adecuadamente esta realidad. La desconoce. La ignora. Hasta que alguno de estos soldados –agotado- no puede más, falla y la batalla comienza a perderse. Es la enfermedad que vino a despabilarte y decirte que la forma de vida que llevas necesita un cambio. Ahora veamos que resolvemos sobre nosotros antes de que un soldado se rinda. Cuidemos nuestro cuerpo, vivimos en el. No te distraigas. Abrazo Juanca.

domingo, 1 de febrero de 2026

El GPS se puede equivocar...el corazón nó.




ME EQUIVOQUÉ DE DIRECCIÓN Y PINTÉ LA FACHADA DE LA CASA EQUIVOCADA... CUANDO LA DUEÑA SALIÓ ASUSTADA POR EL PRECIO, SUPE QUE NO PODÍA DETENERME.

🎨🏠 "Joven, deténgase, yo no tengo para pagar eso", me dijo con la voz temblorosa. Yo ya llevaba media pared pintada de azul cielo. Podía haber empacado mis cosas e irme enojado por mi error, pero al ver sus ojos nublados, decidí que ese "error" iba a ser mi mejor obra.
Soy pintor de brocha gorda. Apenas estoy empezando mi negocio propio.
El lunes pasado, recibí una orden de trabajo por WhatsApp: "Pintar fachada completa. Color Azul Colonial. Calle Los Pinos #45".
Llegué temprano a la dirección. La casa #45 era una vivienda pequeñita, humilde, con el enjarre gris y manchado por la lluvia de años. Se veía triste.
"Bueno, va a quedar bonita", pensé.
Monté andamios, lijé y empecé a echar pintura. El cambio fue inmediato. Esa pared gris cobró vida con el azul intenso.
Llevaba tres horas trabajando, ya con la mitad de la casa lista, cuando la puerta se abrió despacito.
Salió una señora muy mayor, apoyada en una andadera.
Se veía confundida y aterrada.
—Oiga... joven... —me llamó—. ¿Qué está haciendo?
—Buenos días, jefa. Pues pintando, como pidieron. Ya casi acabo el frente.
—Pero... ¿quién lo pidió?
—Pues el dueño. Me mandaron a la calle Los Pinos #45.
La señora se llevó la mano al pecho.
—Joven... esta es la calle Los Olivos #45. Los Pinos es la paralela, la de atrás.
Se me cayó el rodillo.
Me había equivocado de calle. El GPS me mandó mal o yo leí mal el mapa.
Estaba pintando la casa equivocada. Estaba gastando material caro y tiempo en una casa que no me iban a pagar.
—Dios mío —dijo la señora, con los ojos llenos de lágrimas—. Joven, deténgase. Yo... yo soy viuda, vivo de mi pensión. Apenas me alcanza para las medicinas. No tengo para pagarle este trabajo. Por favor, no me cobre. Déjelo así, aunque se vea de dos colores. Perdóneme por no salir antes, es que no oigo bien.
Sentí un frío en el estómago.
Había desperdiciado 2 cubetas de pintura premium. Mi día de trabajo estaba perdido. Mi "yo" empresario me decía: "Recoge todo, vete a la dirección correcta y trata de salvar el día".
Pero luego miré la casa.
La mitad estaba hermosa, azul, digna. La otra mitad seguía gris, sucia y triste.
Y miré a la señora. Estaba angustiada, pensando que le iba a cobrar una fortuna que no tenía.
Suspiré.
—Señora —le dije, bajando de la escalera—. No se preocupe. Fue mi error. Usted no me debe nada.
—Ay, gracias, mijo. Entonces... ¿ya se va?
Miré la pared a medio terminar. Parecía una cicatriz.
Si me iba, esa casa se vería peor que antes. Sería un recordatorio constante de algo incompleto.
—No —le sonreí—. No me voy. Ya empecé el baile, ahora lo termino. No puedo dejarle la casa como un dálmata.
—Pero no tengo dinero...
—Ya le dije que fue mi error. Y en mi pueblo dicen que el que rompe, paga. Yo "rompí" su fachada gris, así que yo pago la pintura. Métase, que el sol está fuerte. Le aviso cuando acabe.
Terminé la casa.
Pinté los marcos de las ventanas de blanco (eso no venía en el plan, pero se veía mejor). Arreglé un pedazo de banqueta rota con un poco de mezcla que traía.
La casa brillaba. Ya no era la casita triste de la cuadra; era la más bonita.
A las 4:00 PM, la señora salió.
Traía una jarra de limonada y unos sándwiches de jamón en un plato.
Se quedó mirando su casa desde la banqueta.
Lloró.
—Mijo... mi esposo siempre quiso pintarla de azul. Decía que era el color del cielo. Se murió hace 10 años y nunca pudimos. Hoy, él debe estar sonriendo allá arriba.
Me dio un abrazo que valió más que los 3 mil pesos que perdí en material.
—Gracias por el "error", joven. Es el error más bonito que me ha pasado.
Fui a la casa correcta (la de la calle de atrás). Le expliqué al cliente real lo que pasó.
Pensé que se enojaría por el retraso.
Pero cuando le enseñé la foto de la casa de la señora y le conté la historia, el cliente sonrió.
—¿Esa es Doña Carmelita? —me preguntó—. Es una santa esa señora.
Sacó su cartera.
—Cúbreme el costo de la pintura que usaste con ella. Yo te lo pago. Y empieza mi casa mañana. Gente honesta es la que quiero trabajando aquí.
Ese día no gané dinero, pero gané dos clientes y una lección:
A veces, el GPS se equivoca de dirección, pero el corazón no.
Si cometes un error que beneficia a alguien que lo necesita, no es un error... es un regalo disfrazado de accidente.