Las caídas, los retrocesos, la incapacidad de resolver razonablemente una situación o la impotencia deben servir para recapacitar. No para rendirse. Algo pudimos o podemos estar haciendo mal, en algo nos podemos haber equivocado. O la vida habernos jugado una mala pasada. Sin embargo estos sacudones en la vida deben servir para poner la caramelera en orden, replantearse muchas cosas y hacer el esfuerzo siguiente. No es fácil pero hay que intentarlo. Nunca es tarde, nunca hay que dejar de soñar, nunca rendirse. Los pasos atrás deben servir para arrancar con fuerza. Empezar de cero no es malo porque tendremos una nueva oportunidad. Si estás en la encrucijada vengo a darte ánimo. No te caigas. Abrazo Juanca.
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