Un acto de egocentrismo y figuretismo extremo. No vi público que festeje. Solo periodistas que exaltaron el acto, copiaron y pegaron el texto y las fotos entre ellos gracias a una pauta que les permite sobrevivir. Pasé tres veces por allí y solo pensaba donde iría al baño tanta tropa esperando, estoicos, tres horas este acto innecesario. Mientras tanto el mamógrafo del Hospital sigue sin funcionar. Cuando las prioridades se extravían y el yoyo ocupa la foto. Juanca.
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