lunes, 25 de diciembre de 2017

Desintoxicando...

Felicidad gastronómica y chupandina sin fin. Claro que no se puede permanecer ajeno a las posibilidades de tanta variedad de calorías vistosas y atractivas. Pero terminó la fiesta. A cargar al hombro la voluntad para corregir el desvío. Vamos con ánimo. Lo mejor: encarrilarse rápidamente. Es lo razonable para cada organismo que aguantó el chubasco pero necesita volver a funcionar con agilidad y saludablemente. Hoy a replantear los hábitos y hacerle el mejor regalo de Navidad a nuestro cuerpo. O por lo menos acomodarlo un poco para la que sigue.


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