La vida es un plazo fijo que se va comiendo los días hasta su vencimiento. El día que pasó...pasó. No lo recuperaremos. Es importante reconocer y dimensionar esta realidad, poner los zapatos en el suelo y darse cuenta de que no somos infinitos. Tan solo una brisita en el ventarrón histórico del universo. Entonces veamos como vamos a vivir este horizonte que aún nos queda. El tiempo es irreversible. No lo pierdas ni te rindas. Pierde el miedo y arriesga. Abrazo Juanca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario