sábado, 7 de agosto de 2021

Día del maratonista.

 Cuando nos cruzamos te admiré. Te vi respirar por donde podías, casi hasta por las orejas. Me di cuenta que estabas poniendo todo para ir un segundo más ligero, ibas pegadito a un adversario que no conocías y esperabas pasar antes del arco para ganarle por nada y después abrazarlo como un gran amigo. Grande en tu esfuerzo y en tu determinación y aunque ibas a fondo no te has olvidado de gritarme una palabra de aliento... yo que venía casi último. Gracias. Eres un grande. Tu cara y tu sudor eran la expresión de un amigo que iba a llegar primero, que se iba a ganar a si mismo e iba derecho al podio de su vida. Aunque no hayas subido a ninguno.



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